10 de enero de 2011

Haciendo el enano en Wrocław

El pasado fin de semana me escapé a Breslavia (Wrocław, para que se note que estudiamos polaco), pero antes de hablaros de ello, abro un paréntesis wikipedil:

Martial Law (La Ley Marcial) es una serie televisiva creada por Carlton Cuse, emitida entre 1998 y 2000.

La serie narra la historia de Sammo Law, un respetado policía chino transferido a la Policía de Los Ángeles. Cuando el estilo americano no funciona, Sammo emplea las artes marciales chinas para que el trabajo quede bien hecho.

El programa fue un sorprendente éxito, convirtiendo al actor Sammo Hung en el único oriental protagonista de una serie estadounidense en horario de máxima audiencia. Por aquel entonces Hung no sabía hablar inglés con fluidez, por lo que aprendía sus diálogos fonéticamente. En muchas escenas, Hung ni siquiera abría la boca, lo que convirtió a Martial Law en una de las series televisivas con el protagonista menos hablador.


¿Que qué tiene esto que ver con Polonia y mi fin de semana? Nada, en realidad; pero como los tres próximos párrafos contienen una pequeña lección de historia, creí conveniente meter un vídeo repleto de kung-fu para amenizarlo. Tranquilos: al final todo cobrará sentido.

En diciembre de 1981, el Gobierno de la República Popular de Polonia decretó en el país la Ley Marcial, en un intento de silenciar a la creciente oposición política al régimen pro-soviético. Los tribunales militares sustituyeron a los tribunales civiles. Muchos derechos civiles, como la libertad de movimiento, fueron limitados. Otros, como la libertad de asociación política y sindical, quedaron suspendidos de facto. Y, por supuesto, la libertad de expresión brillaba por su ausencia.

Sin embargo, a un tal Waldemar Fydrych se le ocurrió una forma de criticar al gobierno sin exponerse a la justicia castrense, y el 31 de agosto de 1982 la ciudad de Wrocław amaneció con la silueta de un pequeño enano de gorrito puntiagudo grafiteado sobre un eslogan de la policía.

En los días siguientes, más de mil siluetas de enanos aparecieron junto a los mensajes propagandísticos del régimen, sin que las fuerzas del orden pudiesen hacer gran cosa: no se trataba de mensajes políticos, y no dejaban de ser inocentes enanos. Como declaró el propio Fydrych, tras celebrar una concentración de gente vestida como David el Gnomo, “No puedes tomarte en serio a un policía que te pregunta: ‘¿Por qué tomó usted parte en una reunión ilegal de enanos?’”.

El caso es que, como comentaba al principio de la entrada, este fin de semana estuve en Wrocław, y mi principal ocupación durante la mañana del viernes no fue visitar edificios góticos, disfrutar de la cerveza local, ni cruzar los 112 puentes de la ciudad. Mi principal ocupación fue atrapar con la cámara de fotos a la treintena de enanos de bronce que campean a sus anchas por la ciudad, en recuerdo de lo que se conoció popularmente como la Rebelión de los Enanos.

El nombre de los enanos de la imagen, en este vínculo ;)

Y así hemos empezado enero: jugando a la caza de Pokémon (ポケモン) en la ribera del río Odra.

¡Feliz 2011 a todos!


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